El amigo imaginario en la infancia

El amigo imaginario es una fantasía propia del tipo de pensamiento que tiene el crio a esa edad, el cual se caracteriza por ser egocéntrico, subjetivo y mágico. A menudo con dificultad para diferenciar entre lo real y lo ficticio. De este modo estos amigos imaginarios son personajes de ficción a los que el niño otorga la condición de real y se comporta como si así fuese.

 

¿Cuando aparece y cuando se va el amigo imaginario?

Puede aparecer entre los 2 y los 7 años de edad, bajo una etapa evolutiva normal.

En esta edad, los niños ya tienen un lenguaje lo suficientemente desarrollado como para poder manifestar la existencia de estos personajes inventados e interactuar con ellos. Además, en estas edades el pensamiento de los niños se caracteriza por ser un pensamiento mágico, en el que realidad y fantasía suelen estar muy relacionadas.

Hacia los 7-8 años, los niños dejan de tener este tipo de fantasías. El pensamiento de los niños a partir de esta edad es más lógico y racional que en etapas anteriores, es deductivo y más objetivo.

La duración del amigo imaginario y su desaparición no es exacta. Puede permanecer poco tiempo o una larga temporada. Volver a resurgir tras una etapa sin él o no volver más.

¿Qué tipos de amigo imaginario puede tener el niño o niña?

Suelen ser seres idealizados, superhéroes, hadas o duendes, que han visto en la televisión o que han escuchado de algún cuento, o simplemente amiguitos invisibles con los que comparten sus juegos e incluso conversaciones. Aunque a pesar de las vivencias compartidas, los niños entienden que su amigo no es real.

También puede tratarse de algún objeto, por ejemplo un peluche o una muñeco, el cual tiene su propia personalidad, por lo que no siempre el niño y él estarán de acuerdo y ello promoverá la interacción social, al tener que explicar, negociar y conversar con el amigo imaginario.

 

¿Para qué le sirve al niño o a la niña tener un amigo imaginario?

Los amigos imaginarios tienen una función en el desarrollo emocional y social de los niños que los tienen.

El amigo imaginario sirve de canal para que el niño libere sus sentimientos, tanto positivos como negativos. El niño puede atribuir sus propias emociones al amigo imaginario para expresarlas y liberarlas. Una situación muy común es apreciar como ante situaciones nuevas o complicadas, los niños proyectan sus conflictos y miedos en él.

Asimismo, el amigo imaginario sirve para que el niño ensaye conductas de interacción social a modo de juego, que luego podrá aplicar con sus amigos reales. Así, el niño puede negociar, llegar a acuerdos, ceder o imponerse a su amigo imaginario y satisfacer la necesidad de sentirse acompañado.

 

 

¿Por qué aparece el amigo imaginario?

Los amigos imaginarios surgen de manera espontánea en la infancia. No existe una causa concreta sobre por qué algunos niños tienen esta fantasía. No obstante, la aparición de amigos imaginarios en la infancia se relaciona con una creatividad elevada y alta sensibilidad.

Hay una mayor probabilidad que se den en hijos únicos o en el primero de los hermanos, como una forma de llenar ese vacío social en los juegos.

 

¿Qué debo hacer como padre?

Los padres han de actuar con naturalidad, como con cualquier otra fantasía de su hijo. No deben tratar de prohibir esta fantasía, ni tampoco es necesario fomentarla. Simplemente, aceptarla como una fase más del desarrollo del niño.

Únicamente se debe controlar su duración (que entre dentro del periodo evolutivo normal de desarrollo) y si ese “amigo imaginario” beneficia o perjudica al niño/a con el fin de promover alternativas más adaptativas o valorar la necesidad de acudir a un especialista.

 

¿Cuándo debo llevara  mi hij@ a un psicólogo infantil por tener un amigo imaginario?

-Si se aprecie que existen problemas emocionales. Es decir, si mediante el amigo imaginario proyecta excesivos sentimientos de carácter negativo.

– Si el niño se aísla demasiado, deja de interactuar con sus iguales y con otras personas de su entorno.

– Si el niño comienza a tener conductas agresivas o violentas mediadas por su fantasía.

-Si pasados los 8-9 años de edad y estos seres imaginarios no han desaparecidos.

 

Natalia Cazorla (Psicóloga Infanto-Juvenil)