Control abdominal y voz

La voz, el ciclo y sus músculos … Cómo actúa el apoyo abdominal en la voz? Si no lo hacemos correctamente, en qué nos puede repercutir? Y lo más importante, cómo lo interiorizamos?

La voz es el resultado de la vibración cíclica de los pliegues vocales; ésta vibración se da con el paso del aire espirado proveniente de los pulmones, gracias a sus músculos respiratorios.

El aire proveniente de los pulmones sigue un ciclo de inspiración (fase activa con contracción de los músculos inspiratorios)  y espiración (fase pasiva con relajación muscular y consiguiente retroceso elástico), éstas se van alternando y permiten la movilización de aproximadamente 500mL de aire en situación reposo.

Los músculos inspiratorios (diafragma y m. intercostales internos) con su contracción interna generan una fuerza de tracción hacia fuera de la caja torácica  que provoca su desplazamiento  gracias a que supera las resistencias elásticas y las resistencias de las vías aéreas.

Cada uno de nosotros cuando hablamos hacemos subidas y bajadas de tono, cantamos, prolongamos las frases y cambiamos de ritmo, todo ello se ejecuta de forma inconsciente y se lleva a cabo gracias a la ventilación pulmonar y al preciso control de los músculos espiratorios.

La inspiración corresponde al 10% y la espiración al 90%, lo que favorece la generación de una corriente variable de aire para producir cambios en la frecuencia e intensidad de la voz. Pero cómo hacer una buena entrada del aire y una buena salida para que no nos encontremos con desagradables ganancias a nivel anatómico? La clave es una entrada masiva de aire a los pulmones gracias a la contracción de los músculos intercostales. El diafragma será nuestro ayudante en el sentido en que tendremos que apoyarnos en él para el proceso, es el músculo más importante que participa en la respiración, cuando se contrae modifica el diámetro vertical aumentando el volumen de la caja torácica.

respiración

El soplo fonatorio es la contracción muscular espiratoria que genera un soplo fonatorio que modulado modificará la intensidad de la voz. Los músculos espiradores contraen la caja torácica y forman un chorro de aire de mayor intensidad para vencer la glotis que está cerrada. La cavidad torácica puede cambiar su posición en tres direcciones:

  1. Diámetro vertical: varía descendiendo el diafragma, al aplanarse aumenta el diámetro vertical.
  2. horizontal/ transversal: Aumenta elevando las costillas.
  3. anteroposterior: Aumenta cuando los músculos verticalizan el esternón.

Hay dos tipos de soplo fonatorio, el superior y el inferior:

  1. fonatorio superior o torácico: Solo se utiliza al hablar en voz baja. Aquí solo participan los músculos espiradores del tórax:
  • Intercostales internos: actúa como inspiradores y espiradores. Reprime/ eleva las costillas.
  • Transverso del tórax: Desde la 2ª a 7ª costilla. Bajan el diámetro anteroposterior.
  1. fonatorio inf./ abdominal: Se utiliza al hablar en voz alta, pues se necesita una corriente de aire mayor y se utilizan los músculos de la prensa abdominal: al contraerse abomban el diafragma y bajan el diámetro vertical.

Pero, cómo le explico yo esto a usted señor paciente ? Evitando el inicio de  una pesadilla o una clase de aprendizaje profundo de la distribución anatòmica del cuerpo humano? En una sesión de rehabilitación logopédica, de mejora de la respiración y por consiguiente mejora de la calidad vocal, lo primero será que entienda el correcto funcionamiento de la respiración, dónde debe de ir el aire y sobre todo por qué debe de hacerse así. Considero que no es necesario referir todos los pares de músculos, sino que tomar el camino más corto para facilitar la comprensión y la interiorización por parte del paciente, ésta última parte, créanme, será la más complicada.

Pequeños trucos:

  1. El aire debe de entrar por la nariz y salir por la boca en forma de palabras, frases, etc .. Lo que queramos decir. No debemos de forzar, debe de ser una salida suave.
  2. Importante, no debemos de subir los hombros, ni el pecho, ni forzar el cuellos, y usted se preguntará, entonces, dónde meto el aire? Pues aquí, (señalando el abdomen). Vamos a probar sentados, frente al espejo, yo lo haré a su lado para que me vea, intente no levantar los hombros ni el pecho. Tomamos y soltamos. Lo tomaremos y lo soltaremos en varias veces, con tiempos, sin ellos, con apneas y sin ellas.

Se pueden probar diferentes posturas hasta que se encuentre la más cómoda para notar bien la entrada y salida del aire del diafragma, puede darse sentado, de pié, apoyado en la pared, acostado, en la piscina, … En este último caso, la presión que ejerce el agua nos puede ayudar a la propiocepción.

Luego de la adquisición, el siguiente paso será llevarlo al habla y a la vida diaria, sin duda el paso más complicado.

Y ya saben, si tienen alguna duda en referencia a “su voz”, el profesional especializado en este campo es el LOGOPEDA.

Belén Novoa González (Logopeda)