“Tiene 3 años y no se le entiende nada al hablar”

El retraso del habla de base audiógena.

La discriminación de los sonidos del habla viene determinada por los sonidos que hay en el entorno del bebé durante los doce primeros meses de vida. Por tanto, al final de este primer año los bebés pierden la capacidad de distinguir entre los sonidos a los que no estan expuestos frecuentemente. Esta pérdida, es también una ventaja porque permite la organización rápida y eficaz de los sonidos del habla que escucha con más frecuencia. Pero para que se lleve a cabo este aprendizaje, los estudios científicos demuestran que la interacción social con otras personas, como los adultos que lo envuelven, es clave. Recientes investigaciones han demostrado que a partir del año, los aprendizajes de los sonidos sólo se adquieren si provienen de una persona real. El estudio refleja que si los estímulos provienen de un vídeo o de una cinta de audio, no se produce ningún aprendizaje. En este período infantil, el adulto es la fuente principal de los aprendizajes del niño.

Pero ¿qué sucede si en este período, tan importante para la adquisición del habla, el niño presenta déficits auditivos puntuales ? Hemos de tener en cuenta que la mayoría de otitis no son detectadas por la ausencia de dolor o secreción y que no persisten en el tiempo, si no que se dan de forma espontánea y no tienen un caràcter permanente. Así pues, pasarán desapercibidas y estarán impidiendo la llegada de los sonidos del habla de forma correcta. Pero ¿por qué? La otitis es una inflamación del oído, para poder recibir e integrar los sonidos del habla, éstos han de llegar al cerebro sin ningún tipo de dificultad, si el niño presenta una obstrucción en el canal auditivo externo o medio, los sonidos llegarán al cerebro de forma distorsionada, y el niño los integrará de forma errónea o más bien, de la manera en que él los escucha.

Si la integración es incorrecta, la producción será incorrecta. Y con ello, comprometeremos la interacción con el interlocutor, porque no nos comprenderá. Si no es capaz de integrar correctamente una palabra, qué ocurrirá si se trata de una frase de más de 4 palabras ? Qué ocurrirá cuando le pidamos que coja la bata? Cuál será nuestra actitud cuando en lugar de “me gusta este juego” nos diga “ne tustete fuefo”?

Por ello es muy importante la salud audiológica de los niños, sobre todo entre los 0 y 7 años (mayor incidencia de episodios de otitis), consultar a los pediatras en cada revisión y no descartar hacer una audiometría ante sospechas de pérdida auditiva son actuaciones básicas.

A continuación os detallo indicios que os ayuden a “cazar” la posible presencia de una pérdida auditiva (otitis):

  • Sube el volumen de la TV más de lo normal.
  • No escucha un ruído que se acerca a él.
  • Se ha caído un plato al suelo y ni siquiera se ha girado del susto.
  • Ha pasado un avión por encima de nosotros y no ha girado la cabeza para verlo.
  • En casa tengo que gritarle para que venga.
  • En el colegio se muestra desorientado.
  • Le tengo que repetir las cosas muchas veces para que las haga.
  • Si le digo que haga dos cosas, la primera no la hace.
  • Ultimamente está “pasota”.
  • Cuando le hablo me mira fijamente, pone “demasiada” atención.

Y las relacionadas con el habla:

  • Dice “juego” en lugar de “fuego”.
  • No le entiendo nada, su hermana hace de traductora.
  • Cuando quiere algo tengo que pedirle que me lo señale, porque no sé qué me dice.
  • Se enfada mucho cuando no le entiendo.
  • Le pido que repita la palabra correctamente y no lo consigue.
  • Desde hace unos días habla “diferente”

En el próximo artículo os daré unos pequeños consejitos para trabajar la estimulación del habla y del lenguaje en casa.

 

Belén Novoa (Logopeda Neuroespai)